Izquierda

lu.

25

ene.

ma.

26

ene.

mi.

27

ene.

ju.

28

ene.

vi.

29

ene.

sá.

30

ene.

do.

31

ene.

Domingo Ordinario 22ª Semana 2ª de Salterio

San Ramón Nonato

Primera lectura: Eco 3,19-21. 30-31;

Muchos son los altivos e ilustres, pero él revela sus secretos a los mansos. Porque grande es el poder del Señor y es glorificado por los humildes. No pretendas lo que te sobrepasa, ni investigues lo que te excede.

El agua apaga el fuego ardiente, y la limosna perdona los pecados. Quien responde con favores será recordado más tarde, y cuando llegue la caída encontrará un apoyo.


Salmo: Sal 67,4-5ac. 6-7ab. 10-11;


R/. En tu bondad, Señor, preparaste un hogar para los pobres.

Los justos se alegran, gozan en la Presencia de Dios, rebosando de alegría. Canten a Dios: su Nombre es el Señor. R/.

Padre de huérfanos, protector de viudas, Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece. R/.

Derramaste en tu heredad, ¡oh Dios!, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada; y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad, ¡oh Dios!, preparó para los pobres. R/.


Segunda lectura: Heb 12,18-19. 22-24a;

No os habéis acercado a un fuego tangible y encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni al estruendo de las palabras, oído el cual, ellos rogaron que no continuase hablando. Vosotros, en cambio, os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a las miríadas de ángeles, a la asamblea festiva de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos; a las almas de los justos que han llegado a la perfección, y al Mediador de la nueva alianza, Jesús


Evangelio: Lc 14,1. 7-14.

Un sábado, entró él en casa de uno de los principales fariseos para comer y ellos lo estaban espiando.

Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les decía una parábola: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y venga el que os convidó a ti y al otro, y te diga: “Cédele el puesto a este”. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.  Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.  Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido». Y dijo al que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos». 


Reflexión:

La escena presenta a Jesús como “Maestro” de sabiduría, invitando a rechazar la vanidad y la prepotencia, asumiendo la humildad como estrategia de comportamiento. Pero reducir a esto el mensaje, siendo importante, sería muy poco. Jesús no está diseñando solo una táctica para “ascender” a los puestos de honor; está describiendo el comportamiento de Dios, de descendimiento, encarnado de manera singular en Jesús. Él ha venido y se ha puesto el último de la fila (Flp 2,6ss), y ha invitado a su banquete a los “cansados y agobiados…” (Mt 11,28) y perdidos “por los caminos” (Mt 22,9). Él se ha hecho “humilde de corazón” (Mt 11,29). Y desde ahí puede decir: “Aprended de mí” (Mt 11,29), “os he dado ejemplo” (Jn 13,15). El Evangelio no ha pasado; quizá aún no hayamos llegado a él. Y, sin embargo, es nuestra meta.


  • Compártelo!