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Viernes 24º semana Tiempo Ordinario 4ª de salterio

San Andrés Kim Teagon, San Pablo Chong.

Primera lectura: 1 Corintios 15, 12-20

Si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido.
 


Salmo: 16, 1. 6-7. 8 y 15

R/. Al despertar me saciaré de tu imagen, Señor.
 


Evangelio: Lucas 8, 1-3

En aquel tiempo, Jesús andaba recorriendo pueblos y aldeas, proclamando la buena noticia del reino de Dios. Lo acompañaban los Doce y algunas mujeres a quienes había liberado de espíritus malignos y de otras enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que Jesús había hecho salir siete demonios; Juana, la mujer de Cusa, administrador de Herodes; Susana y muchas otras. Todas ellas ayudaban con sus propios recursos a Jesús y sus discípulos.
 


Reflexión:

La compañía apostólica de Jesús era mixta: los Doce y algunas mu jeres. Y eso fue motivo de extrañeza para los “maestros” judíos. ¿Eran estas meras “mujeres nodriza”, criadas?, ¿o discípulas activas? La presencia femenina en torno a Jesús no fue solo asistencial; los discípulos más fieles fueron las discípulas. Ellas fueron las primeras en anunciar la resurrección. Sin caer en demagogias, en la Iglesia debería ser más visible el rostro y la función de la mujer, que no tiene que ser “promovida” como una concesión, sino “reconocida” como un derecho y un deber. Las lecciones a extraer son importantes y urgentes para la “nueva evangelización”. La mujer no es un personal para cubrir carencias (falta de sacerdotes) o de mero acompañamiento, sino que por derecho propio, reconocido por Jesús, forman parte del equipo evangelizador, con voz y estilo propios.
 


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