Izquierda

lu.

25

ene.

ma.

26

ene.

mi.

27

ene.

ju.

28

ene.

vi.

29

ene.

sá.

30

ene.

do.

31

ene.

Sábado Cuaresma 1ª Semana 1ª de Salterio

San Raimundo de Fitero, Santa Luisa de Marillac.

Primera lectura: Dt 26,16-19;

Hoy el Señor, tu Dios, te manda que cumplas estos mandatos y decretos. Acátalos y cúmplelos con todo tu corazón y con toda tu alma. Hoy has elegido al Señor para que él sea tu Dios y tú vayas por sus caminos, observes sus mandatos, preceptos y decretos, y escuches su voz. Y el Señor te ha elegido para que seas su propio pueblo, como te prometió, y observes todos sus preceptos. Él te elevará en gloria, nombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho, y serás el pueblo santo del Señor, tu Dios, como prometió».


Salmo: Sal 118,1-2. 4-5. 7-8;

R/. Dichoso el que camina en la ley del Señor.

Dichoso el que, con vida intachable, camina en la ley del Señor; dichoso el que, guardando sus preceptos, lo busca de todo corazón. R/.

Tú promulgas tus mandatos para que se observen exactamente. Ojalá esté firme mi camino, para cumplir tus decretos. R/.

Te alabaré con sincero corazón cuando aprenda tus justos mandamientos. Quiero guardar tus decretos exactamente, tú no me abandones. R/.


Evangelio: Mt 5,43-48.

Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.


Reflexión:

Jesús quiso volver las cosas al origen, al principio, “porque al principio no fue así” (Mt 19,8). Al principio fue sólo: “Amarás”. “Aborrecerás a tu enemigo” no viene de Dios, sino de los hombres. Y Jesús critica un sistema que pervierte la voluntad de Dios. La conducta estrictamente retributiva no siempre es cristiana, por eso invita a romper esa cadena, introduciendo un elemento nuevo: el amor y el perdón gratuitos. Ser bueno con los buenos es fácil, pero “Siendo nosotros aún pecadores, Cristo murió por nosotros”, y esa es “la prueba de que Dios nos ama” (Rom 5,8). Y amar de esa manera es la prueba de ser discípulos de Jesús. Lo demás, “lo hacen también los pecadores” (Lc 6,32-36). El modelo de conducta es el Padre (Lc 6,36).


  • Compártelo!