Inma Orenes, directora general del centro, recogió ayer en Madrid el reconocimiento otorgado por el diario, en un año especialmente significativo para la comunidad educativa, que celebra el 75 aniversario de la colocación de la primera piedra del colegio y 125 años de presencia educativa capuchina en Murcia.
El Centro educativo Privado-Concertado San Buenaventura - Capuchinos de Murcia ha sido reconocido como uno de los 100 mejores colegios de España en el prestigioso ranking que, cada año, elabora el diario El Mundo, una clasificación de referencia en el ámbito educativo nacional y que, en su edición de 2026, vuelve a poner en valor el trabajo, la trayectoria y la calidad de los centros escolares de todo el país.
La entrega del reconocimiento tuvo lugar este 18 de marzo en Madrid, en un acto organizado por el propio periódico. Allí estuvo presente Inma Orenes, directora general del centro murciano, quien recogió el galardón en nombre de toda la comunidad educativa. Este reconocimiento no supone solo una presencia destacada en un ranking de gran visibilidad sino, también, la confirmación de un camino educativo sostenido en el tiempo, arraigado en una tradición pedagógica, humana y cristiana muy concreta.
El prestigio de un ranking de referencia
Según explicó la presentadora del acto, el ranking de El Mundo alcanza este año su 27ª edición. Nacido en 1999, se ha consolidado como una de las clasificaciones escolares más conocidas de España. Su elaboración se basa en el análisis de 28 criterios objetivos aplicados a más de un millar de centros, examinando elementos como el modelo pedagógico, la oferta educativa, los recursos materiales y otros indicadores relevantes; además, el proceso incluye el estudio de las candidaturas remitidas por los propios colegios y, cuando es posible, visitas a los centros. Esa metodología es precisamente una de las claves del prestigio que el sector educativo atribuye a este ranking.
Un reconocimiento a un proyecto educativo
En ese contexto, la presencia del San Buenaventura - Capuchinos de Murcia entre los cien primeros adquiere un valor especial. No se trata solo de una buena posición en una clasificación nacional, sino de un reconocimiento externo al trabajo cotidiano que realiza un centro que ofrece una formación completa, desde los dos años (Escuela Infantil) hasta Bachillerato, integrando el cuidado del rendimiento académico con la formación humana y personalizada del alumnado. Su propuesta educativa incluye, entre otros rasgos, el bilingüismo, la atención a alumnado, el proyecto de pastoral, la interioridad franciscana y una decidida apuesta por la educación en valores.
Tras recoger el galardón, Inma Orenes quiso expresar su agradecimiento y ensanchar el sentido del reconocimiento más allá del propio acto. En sus palabras, este premio supone “un homenaje a todos los docentes y profesionales del mundo educativo que nos esforzamos, cada día, en mejorar la calidad educativa de nuestros alumnos en la región de Murcia y en nuestro país”. La directora general subrayó, también, que haber sido seleccionados entre más de mil centros “nos llena de satisfacción”, al tiempo que anima a seguir educando “con los valores franciscanos”.
Ese agradecimiento se extiende, de manera muy especial, a toda la comunidad educativa del centro: al equipo directivo, al profesorado, al personal de administración y servicios, al alumnado y a las familias que, generación tras generación, han confiado en este proyecto. En un vídeo grabado tras el acto, Orenes recordó expresamente a los Hermanos Menores Capuchinos de España, destacando que la dedicación de la Orden a la educación hace posible hoy la continuidad de este colegio en Murcia. También quiso hacer extensivo el reconocimiento a las familias de la región, al alumnado y a “todos los profesionales y docentes que día a día mejoran la calidad educativa” del centro.
Una historia educativa con más de un siglo de trayectoria
La noticia llega, además, en un momento especialmente simbólico para el colegio. La comunidad educativa celebra este año el 75 aniversario de la colocación de la primera piedra del actual edificio de la Plaza Circular, cuya bendición tuvo lugar el 12 de junio de 1950, mientras que el curso quedó inaugurado en su ubicación actual en octubre de 1951. Al mismo tiempo, se conmemoran también 125 años del inicio de la obra educativa capuchina en Murcia, cuyos orígenes se remontan a Totana, donde el Colegio San Buenaventura abrió sus puertas el 4 de octubre de 1900 a petición de un grupo de familias que buscaban para sus hijos una formación religiosa y científica de calidad.
Esa perspectiva histórica da profundidad al reconocimiento recibido ahora. La presencia educativa de los capuchinos en Murcia no responde a una iniciativa reciente ni a una estrategia coyuntural, sino a una tradición larga, fecunda y sostenida en el tiempo, marcada por el deseo de ofrecer una educación integral desde el ideario cristiano-franciscano. La propia web del colegio recuerda que, junto al alto nivel educativo y la metodología aplicada, el centro busca responder a las necesidades reales de las familias, atendiendo no solo a la dimensión académica, sino también a los retos personales, afectivos, sociales y espirituales de niños y adolescentes.
Un impulso para seguir educando con sentido
Desde esta mirada, el galardón recibido no debe entenderse únicamente como un éxito puntual ni como una meta cerrada, sino como un estímulo para seguir avanzando. Así lo expresó también la directora general al señalar que este reconocimiento llena al colegio de entusiasmo y refuerza su compromiso con una educación inspirada en los valores franciscanos: el respeto, la cercanía, la alegría de san Francisco y el deseo de ayudar a niños y jóvenes a crecer como personas en un futuro sano y con sentido.
El reconocimiento otorgado por El Mundo constituye, por tanto, una excelente noticia para el conjunto del colegio, pero también para la red de colegios capuchinos de España, de la que el centro murciano forma parte. Inma Orenes quiso subrayarlo de forma explícita, recordando que el San Buenaventura es uno de los siete colegios capuchinos del país y que todos ellos participan de una misma vocación educativa nacida del empeño de los Hermanos Menores Capuchinos por poner la enseñanza al servicio de la persona, de la sociedad y del Evangelio.
Una educación que une excelencia y valores
En un tiempo en el que las familias buscan cada vez con mayor atención proyectos educativos sólidos, coherentes y humanizadores, este reconocimiento ofrece también visibilidad a un modelo de escuela que une tradición e innovación, exigencia académica y formación en valores, identidad cristiana y acompañamiento cercano. Que el Centro educativo Privado-Concertado San Buenaventura - Capuchinos de Murcia figure entre los cien mejores colegios de España confirma que esa manera de educar sigue siendo no solo vigente, sino profundamente valiosa.
Por todo ello, esta distinción se vive en Murcia como un motivo de alegría compartida, de gratitud y también de responsabilidad. Alegría por el reconocimiento recibido; gratitud hacia quienes lo han hecho posible durante tantos años; y responsabilidad para seguir ofreciendo, con humildad y ambición educativa, un proyecto que ayude a formar personas con conocimiento, valores, interioridad y compromiso con el bien común.